Maquillaje accidentado!

Hola, yo de nuevo por aquí.

Hoy es martes, y a pesar de que me he saltado el TTT en mi blog literario, no me puedo saltar las clases de periodismo de opinión. En está oportunidad, nos tocó realizar una especie de mini presentación, o mejor dicho una prueba de cámara, en la que compartíamos una editorial y comentarios sobre una noticia. Pero a diferencia del programa de radio, era en pareja.

Mi querida Iyi fue mi compañera; y aunque no fue grandioso (yo me quedé un poco trabada en la editorial), salió bien. Pero la historia de hoy no es sobre Opinión, aunque tiene que ver, es lo que ocurrió antes de todo ello. Específicamente con mi maquillaje.

Pues hace ya unos días compré una nueva base para la cara de un color distinto al que venía usando. Debido a que yo soy pobre y los precios son tan altos en mi país, no me puedo dar el lujo de comprar una base Cover Girl (500bsf), Mac (550 bsf) o Xfactor (450bsf); así que me toca la barata y siempre confiable Valmy (75bsf).

Yo que, todavía soy una nula en esto del maquillaje, es la segunda vez que compró base para la cara. A mis 20 años, he sido una chica de cutis limpio, a pesar de que siempre me ha gustado, no he tenido a alguien que me enseñe, ya que mi madre tampoco es de ese tipo de mujer. Mi fuente de conocimiento han sido mis amigas y el internet y sus tutoriales.

La primera base que compre fue una translucida, la cuál se "amoldaba" al tono de piel, sin embargo, no me gustaba porque me hacia ver más pálida, y en conclusión no era mi tono. Pero quizás, ese era el problema, no sabía cuál era mi tono de piel, así que buscaba alguna base que me permitiera salirme con la mía sin tantas complicaciones. Ahora, la nueva base que compré es, por fin, mi tono de piel y resulta ser "Arena".

A pesar de que soy blanca, no se puede negar de que mi piel tiene cierto tono olivaceo. Mi pequeña amiga Luz cree que yo soy más blanca que ella, pero sí al caso vamos, ella utiliza una base baige claro mientras que yo no. Sin embargo, la tonalidad es un poco parecida.

Hasta ahora todo va bien, ¿verdad? Regresemos al día de hoy.

Debido a que teníamos que aparecer en cámara, yo sinceramente, no sabía que maquillaje o vestimenta utilizar, hay tantas opiniones que uno no sabe cual seguir (pero eso va a ser otro post, lo prometo). Entonces me googlear a las periodistas IT de la actualidad y me tope con Sarah Carbonero. Me propuse asemejar el estilo de está chica en la televisión pero, pues no me salió.

El problema es que yo tengo mi propio estilo, entonces cuando quiero hacer algo que me gusta, resulta que lo término cambiando en mi cabeza y por consiguiente en mi rostro. Mi estilo se caracteriza por los ojos, que sí bien son con sombras discretas, están muy asentados y fuertes.

Quizás las únicas semejanzas con Sarah serían los labios en nude y el blush poco marcado. Pero lo más importante fue que difumine el delineado del ojo con las sombras. Y he aquí el meollo del asunto de hoy: No me eché máscara de pestañas.

Este era un pasó importante pero (con el juego Alemania - 7 / Brasil - 1) se me olvido. Entonces, primero, es lo que le da el toque final y resalta la mirada; y segundo, es lo que no permite que el polvo que cae en tus pestañas cuando difuminas la sombra entre en tus ojos.

¿Pueden imaginarse como andaba yo? La llorantina pura, y para colmo, el viento era de los que volaban los techos de las casas y el sol que te dejaba ciego. Bueno sí, yo iba llorando por las calles con mis ojos llenos de polvo. Posiblemente parecía que acababa de terminar con mi novio y estaba desconsolada... -.-'

Una niña se me quedaba viendo mientras yo limpiaba mis lágrimas. Afortunadamente, mi delineador es aprueba de agua porque sí no, bella me hubiese visto con las gotas negras por mi mejillas. Pero bueno, gracias a la Diosa se me ocurrió la idea de llevarme mi estuche de maquillaje (por sias necesitaba retoque antes de ponerme delante de la cámara) y entre de inmediato al baño de la universidad al llegar y arreglé el problema.

Hablando de cámaras, siempre he dicho que me gusta estar detrás de ellas y así es. Crear historias, conseguir la toma, volver cosas a la realidad mediante imágenes es grandioso. Pero me he dado cuenta que también me gusta estar delante, y no sólo en las cámaras, en los micrófonos también. Creo que he aprendido a que debo estar abierta a nuevas posibilidades porque quizás soy buena en ello pero no me doy la oportunidad de demostrarlo.

Entonces, las moralejas de hoy: Nunca salgas de tú casa sin revisar que todo está en su lugar o te podrían pasar cosas desafortunadas y nunca cuentes en que llegaras a tú casa y habrá luz.

Espero aquí que la luz llegué a mi casa y así quitarme el maquillaje... ¡¡A esperar!!

¡Nos leemos!

(Antes de entrar a la clase de Opinión)

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